21 de diciembre de 2012

Ladrones de tinta, Alfonso Mateo-Sagasta

NUEVA RECOMENDACION DE SINTAXIA, MONIPENNY Y CHAPULIN .....Diez años después de que Francisco Robles editara El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, un tal Alonso Fernández de Avellaneda osa publicar una segunda parte. Robles, furioso porque alguien interfiere en su negocio, encarga a un empleado, Isidoro de Montemayor, que encuentre a Avellaneda y le ajuste las cuentas. Eso no resulta tan fácil, pues Montemayor descubre que Avellaneda no existe y que tras ese nombre se esconde un individuo que quiere llevar a Cervantes a la hoguera acusándolo de cornudo y homosexual. Podéis obtener más info sobre el libro y comentar sobre el mismo AQUI.

No hay comentarios:

Seguidores

Visitas